4 de Abril de 2009 por grage

Es todo un western. Todos los elementos presentes en el western de calidad se dan cita en esta película. El pistolero con pasado truculento, es en este caso un ex soldado racista y huraño que vivió su infierno particular en Corea. El personaje que aunque despreciado en principio, se gana el respeto del pistolero, está representado por una pequeña comunidad inmigrante asiática. El “malo” unos pandilleros de la misma etnia. El elemento integrador y detonante de la historia, un coche, un Gran Torino de 1972. En este caso, el personaje que tiene permiso para acercarse al pistolero desde un plano más humano, no es una mujer, sino un joven cura con una posición firme ante sus valores.
Salpicada de buen sentido del humor, pero implacable en sus argumentos, una vez más Clint Eastwood no nos deja indiferentes, ni como actor, ni como director. Un ataque frontal al maniqueísmo sirve de moraleja para poner en tela de juicio un montón de prejuicios y tópicos presentes en nuestra sociedad. Una excelente película. Una humanidad ejemplar.
Gran Torino en Filmaffinity
publicado en Acabo de ver... | 1 comentario »
4 de Abril de 2009 por grage
Ay, ay, aturuxo, ¿de dónde vienes?
Desgarras mi garganta atropellando mis cuerdas
Necesitas salir y lo haces en un plano congelado, eterno.
Ay, ay, aturuxo, ¿por qué me has elegido a mí?
Yo no te necesitaba, yo apaciguaba guerras antiguas
Libradas en campos yermos, sobre sangre seca
Y ahora aquí estás, dentro de mí, como un virus
Recorriendo mis células, implantándote en mi ADN.
Sí, aturuxo, ya soy tuyo, pero el ciclo es así
Y llega el momento, hay que exhalarte
Pero no puedo, no te quiero ni dentro ni fuera
Pero quédate dentro, quédate dentro, no salgas
No te vayas, vive en mí, caliéntame, tómame, sírvete.
publicado en Excrecencias | 3 comentarios »
28 de Febrero de 2009 por grage

Hoy he tirado de videoteca para ver un clásico. Farenheit 451 es una adaptación cinematográfica de la novela homónima de Ray Bradbury (Crónicas marcianas) dirigida por François Truffaut.
Si nos abstraemos del fuerte amaneramiento setentañero, y la edidente falta de presupuesto de la cinta filmada en los legendarios Pinewood Studios de Londres, tendremos ante nuestros ojos una obra atemporal que nos evidencia la necesidad de tener en cuenta el pensamiento, las vidas y la historia, tal como los cuentan los diferentes autores que los han plasmado en los libros.
Los libros contra la televisión y contra el dogma. El librepensamiento y la crítica ejercidos sobre la base de la lectura, la información diversa y universal, atacados siempre por aquéllos que intentan establecer un orden único, un control para que las vidas de las personas estén siempre acotadas, alejadas al máximo de los imprevistos, que por otro lado son la salsa de ese gran plato que se cocina a base de experiencias, alegrías y sinsabores que es la vida.
A falta de hacer la oportuna comparación con la novela original, que me leeré en cuanto pueda, la película me parece lo suficientemente explícita y educativa como para que sea vista en institutos, ahora que hay una invasión de estereotipos falsos y huecos a través de la publicidad y los medios, en especial en el cine y la televisión. Aunque quizás la fuerte estética imperante en los años en que se rodó y el estilo de Truffaut, tan psicológico la hagan insoportable para los jóvenes de hoy tan acostumbrados a ritmos mucho más enérgicos y a efectos más creíbles.
Farenheit 451 en Filmaffinity
publicado en Acabo de ver... | sin comentarios »
23 de Febrero de 2009 por grage

De cómo olvidamos lo que no queremos haber vivido.
Muy buena película de animación, que relata el horror de la guerra desde el punto de vista de los soldados que están en primera línea. Desde el sosiego de la distancia en el tiempo desde que participaran en una de las mayores carnicerías de inocentes, los protagonistas de esta historia, los soldados israelíes, van recordando entre todos, aportando cada uno de ellos los fragmentos que recuerdan, las vivencias de el asalto a Beirut y la barbarie desatada en el campo de Sabra y Chatila en 1982.
Con una estética más cercana al cómic de papel que a otra cosa, la atmósfera pesada y cargada de culpa del film nos va retrotrayendo a los momentos cruciales de la historia a través de los recuerdos de cada uno de los personajes, entramándose unos con otros con parsimonia y una engañosa apacibilidad que se va rompiendo a medida que llegamos al cúlmen; la masacre en Sabra y Chatila. Para entonces, la angustia que se siente se ve rematada con unas imágenes reales tomadas después de que la falange cristiana libanesa abandona la escena del crímen. Hacía tiempo que no me sentía tan mal con una película, que al mismo tiempo es tan buena y tan humana.
Sin embargo, un apunte negativo: en un momento dado el narrador dice que Israel no es el responsable de la matanza, y sin embargo sus tropas están allí, armando y apoyando a la falange libanesa. Mala conclusión. En alguna entrevista al director, que no recuerdo en qué medio leí, decía lo mismo. Debería reconsiderarlo con humildad, bajo mi punto de vista, aunque le cueste no ganar ningún premio más.
Vals con Bashir en FilmAffinity
publicado en Acabo de ver... | 4 comentarios »
21 de Febrero de 2009 por grage
Cuando llegó la hora, me tocó pasar un tiempo en el purgatorio. Resultó que había más de uno y lo asignaban al azar para cada uno de los que íbamos a parar allí. A mí me tocó el ÑH-Rellinars.
El nombre que se les daba a los diferentes purgatorios me extrañó un poco, pero tenía su lógica, como luego me contó el mismísimo Dios, que resultó ser un gallego de Corcubión, el cual fue el último superviviente de una creación anterior, y por ello fue dotado de poderes, dado el mérito que tuvo al escapar del Armagedón. El caso es que había suscrito un convenio de mantenimiento de tales instalaciones con un afamado promotor, a cambio de retrasarle el óbito. De la gestión necesaria para la explotación se encargaba un antepasado del promotor, el cual quedó muy agradecido con su nieto, ya que hacia años que ardía en una parrilla gigante. Eso sí, exigieron mantener el anagrama de la empresa a cambio.
Bueno, a lo que iba. Resulta que en el purgatorio no te queman, tampoco te pegan ni te torturan, ni siquiera te hacen rezar, no. No es necesario porque es tan aburrido que tú solito ya rezas y te das golpes contra la pared, con tal de que te pasen a calderas, o te dejen “subir” con el Padre a destilar aguardiente de orujo, que es su principal dedicación. Y en esas estaba yo, esperando sin nada que hacer, cuando me encontré con alguien que había sido destinado al mismo sitio que yo; Charles Darwin.
El pobre estaba desolado. Me explicaba que el motivo de su pesar no era tanto que el Diseño Inteligente se le hubiese mostrado de esta violenta manera, sino porque si las cosas eran como eran es porque el gallego tomó la decisión de que todo se rigiese según las leyes de la propia naturaleza, por no quererse mojar a la hora de crear un mundo a medida par el ser humano. ¡Era demasiado trabajo!
Lo cual dejaba al Sr. Darwin sin Teoría de la Evolución, o peor todavía, con una teoría a medias, artificiosa e insulsa, y además le dejaba sin el Dios modélico, todopoderoso (que esto sí que lo era, pero no lo demostraba), y omnipresente (que también lo era, pero también pasaba de ello), que le habían enseñado en los estudios teológicos que cursó y en la iglesia anglicana a la que pertenecía.
Le pregunté también qué hacía todavía allí, cómo es que no le habían dado destino, según mis cálculos en el infierno, donde debía estar pasando toda la eternidad. Y me contestó que el gallego no tenía muy claro qué o quién le habia dotado con atributos deíficos y que por lo tanto la teoría del Sr. Darwin aun tenía alguna posibilidad. Pero al Sr. Darwin no le satisfacía esta respuesta, por lo poco que encajaba en ella todo este tinglado.
A mí, que una vez cadáver, estas disquisiciones ya me parecían un tanto supérfluas, y ante las dos alternativas posibles que me quedaban para pasar la eternidad, a saber; cociéndome dentro de un caldero con el Higway to Hell repitiéndose una vez tras otra, o fabricando orujo gallego con la banda de gaitas de Corcubión a toda leche por siempre jamás, decidí montar un buen sarao, para ver si podía por méritos propios, acceder a otra posibilidad, a otra vía, vedada normalmente para los demás. Y en mi cabeza ya empezaba a tomar cuerpo un plan.
(Continuará)
publicado en Como caído del cielo | 4 comentarios »
20 de Febrero de 2009 por grage

Este es un libro que probablemente ha tenido una gran aceptación entre el gran público por el tirón de series como CSI o Bones, que han despertado el interés de lo forense (y el morbo, no nos engañemos) y la metodología científica en el campo de la investigación criminal y sanitaria.
Sin embargo esta obra que cuenta con un lenguaje sencillo y cercano, no se ceba para nada en la agonía de los ciudadanos londinenses que sufrieron las epidemias de cólera del s XIX, sino que se centra en destacar la lucha que unas pocas personas de mente abierta tuvieron que librar contra las erróneas creencias de la época en cuanto a medicina y ciencia.
Sobretodo cuenta la historia del doctor John Snow y el párroco Witehead, que no conformes con la trasnochada teoría miasmática imperante en ese momento, buscaron mediante la estadística y la lógica un origen de la epidemia, en lugar de una causa, situándose en el lado práctico, en lugar de mantenerse en el lado púramente especulativo.
Resultado: localización del foco de la epidemia y varapalo a los miasmáticos, creando un nuevo camino en la investigación de las enfermedades y la creación de la epidemiología.
He de añadir que la edición en castellano está plagada de errores tipográficos y de sintaxis, lo cual es una pena para un libro tan entretenido y educativo.
Johnson, Steve. El mapa fantasma. Ilustrae
Edito: Esta entrada también estaba plagada de errores ortográficos. Gracias a Sísifo por la revisión.
publicado en Acabo de leer... | 5 comentarios »
16 de Febrero de 2009 por grage

Hace poco unas amigas blogueras reflexionaban en esta entrada sobre si la duda en sí misma podía constituir un refugio vital. Esto es ni más ni menos lo que nos plantea John Patrick Shanley en su último filme Doubt, pero con otro enfoque; la duda como espacio ineludible en el ejercicio de nuestra libertad.
¿Están siempre nuestras decisiones basadas en hechos empíricamente comprobables y son por lo tanto sostenibles sus razones? ¿O siempre nos queda la duda? La duda existencial que nos mantiene siempre con un pie a cada lado de la imaginaria línea que representa las posibilidades de cada elección hecha, de cada determinación tomada.
Increíble interpretación de los actores que en ningún momento flaquean a la hora de transmitir la lucha interior frente a una posición tomada. La tensión de la cinta, se acumula hacia el desenlace final, haciendo al espectador partícipe del ritmo increscendo de la historia. Aunque podrían haber metido más el dedo en la llaga.
Estupenda película para la reflexión.
La duda en Filmaffinity
publicado en Acabo de ver... | 3 comentarios »
12 de Febrero de 2009 por grage

Esta novela de Valerio Massimo Manfredi, es una adaptación novelada y libre del relato de la Anábasis de Jenofonte. En ella, usando la voz de la bárbara Abira, amante de Jenofonte, relata la increíble hazaña de un ejército atrapado en una situación desesperada tras atacar al ejército del rey persa Artajerjes.
Pero lo que subyace en la narración es una historia de amor desgarrador, auténtico, con un final imprevisible. Y más valor aporta el punto de vista femenino, siempre aportando el contrapunto a la barbárie de la gerra y la miseria.
El lenguaje es bien sencillo como se espera en un libro dirigido a todos los públicos, pero no por ello deja de entreverse la magnífica tarea de documentación del autor, tras realizar tres expediciones científicas siguiendo el relato original de Jenofonte.
Buen libro para disfrutar de la aventura sin renunciar a la pasión.
El ejército perdido. Manfredi, Valerio Massimo. Grijalbo. Barcelona 2008.
publicado en Acabo de leer... | sin comentarios »
28 de Enero de 2009 por grage
Hace unas horas una compañera de universidad se ha declarado totalmente enamorada. Como conozco a ambos agraciados, me he sentido inmensamente feliz por ellos (con ellos, me atrevería a decir). Y después como siempre, la reflexión personal.
Cuando veo parejas como esta en que ambos comparten la misma felicidad (joia en catalán, una palabra que me encanta, aunque en castellano se traduciría literalmente como júbilo), miro hacia mi pasado y pienso que cuando me he sentido así, nunca he sido correspondido, y cuando se han sentido así por mí, nunca ha habido una reciprocidad total. No es un apunte negativo ni melancólico, puesto que me ha llevado a una conclusión.
Percibiendo cómo se sienten, y con qué seguridad y satisfacción proclaman su reclación, me hacen sentir algo parecido a cuando alguien efectúa cálculos mentales con agilidad, o como cuando alguien consigue hacer girar tres pelotas entre ambas manos consiguiendo que no le caiga ninguna. Es admiración por mi parte. Pero ahondando más en el asunto, me pregunto si acaso no consiguen el malabarista, aunque sea aficionado, y el calculador sus habilidades a base de práctica. Demonios! Seguro que sí.
El amor hay que practicarlo (no hablo de sexo, ahora, o al menos no solo de sexo). Como decía el cocinero chino de la película Tapas, de José Corbacho: “amol sel como planta, si no legal, molil”. Y cuánta razón tiene. Pero no se debe regar solamente la planta una vez ya crecida, que también, sino que se deben regar y acurrucar en un buen manto de humus, turba y arena todas aquellas semillas que se pueda. Cualquier planta es buena para hacerse jardinero, la planta de un amigo o amiga, la de tus padres, y también todas las simientes de amores y amistades que vendrán.
Me voy a poner un mandil, botas de agua, y ¡a regar!, ¡que voy con retraso!
publicado en General | 8 comentarios »
14 de Julio de 2008 por grage

Per què de vegades el món no es mou i queden tots els objectes inanimats, penjats en un espai-temps tan dolorosament indiferent?
Per què les ones s’espanten i no trenquen contra les roques com si aquestes poguessin tallar el mar?
Per què la lluna s’amaga darrera els núvols coqueta i poruga i no encén els estels perquè trobi el meu rumb?
Camino per carrers plens de cartes de baralles incompletes que no tenen reina.
Et busco entre piles de matalassos ratllats plens de cuques de llum i no et trobo entre els seus espectres.
Vaig muntanya a munt empenyent la pedra tot sabent que caurà per l’altre costat amb la incertesa renovada.
Enyoro el contacte de les teves mans sobre la massa de pa. Enyoro el caliu del teu forn, flequera dels meus somnis.
Per què t’amagues com la lluna?
Per què romans immòbil com el temps?
Per què t’espanten les roques que sempre has acaronat amb la teva escuma argentina com la pell de ses seitons?
publicado en Excrecencias | 2 comentarios »