Gran Torino

Es todo un western. Todos los elementos presentes en el western de calidad se dan cita en esta película. El pistolero con pasado truculento, es en este caso un ex soldado racista y huraño que vivió su infierno particular en Corea. El personaje que aunque despreciado en principio, se gana el respeto del pistolero, está representado por una pequeña comunidad inmigrante asiática. El “malo” unos pandilleros de la misma etnia. El elemento integrador y detonante de la historia, un coche, un Gran Torino de 1972. En este caso, el personaje que tiene permiso para acercarse al pistolero desde un plano más humano, no es una mujer, sino un joven cura con una posición firme ante sus valores.
Salpicada de buen sentido del humor, pero implacable en sus argumentos, una vez más Clint Eastwood no nos deja indiferentes, ni como actor, ni como director. Un ataque frontal al maniqueísmo sirve de moraleja para poner en tela de juicio un montón de prejuicios y tópicos presentes en nuestra sociedad. Una excelente película. Una humanidad ejemplar.
publicado en Acabo de ver... | 3 comentarios »


