en mi azotea


buscar


entradas recientes

Meta

  • The Out Campaign: Scarlet Letter of Atheism
  • www.flickr.com
    �ste es un m�dulo Flickr que muestra fotos o videos p�blicos de xgrager. Crea tu propio m�dulo aqu�.
  • Escucha mi grupo en myspace
  • RSS
  • comentarios RSS
  • XHTML válido
  • XFN
  • Creative Commons License
    Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

  • estadísticas
723 views

Como caído del cielo

21 dEurope/Berlin Febrero dEurope/Berlin 2009 por grage

Cuando llegó la hora, me tocó pasar un tiempo en el purgatorio. Resultó que había más de uno y lo asignaban al azar para cada uno de los que íbamos a parar allí.  A mí me tocó el ÑH-Rellinars.
El nombre que se les daba a los diferentes purgatorios me extrañó un poco, pero tenía su lógica, como luego me contó el mismísimo Dios, que resultó ser un gallego de Corcubión, el cual fue el último superviviente de una creación anterior, y por ello fue dotado de poderes, dado el mérito que tuvo al escapar del Armagedón. El caso es que había suscrito un convenio de mantenimiento de tales instalaciones con un afamado promotor, a cambio de retrasarle el óbito. De la gestión necesaria para la explotación se encargaba un antepasado del promotor, el cual quedó muy agradecido con su nieto, ya que hacia años que ardía en una parrilla gigante. Eso sí, exigieron mantener el anagrama de la empresa a cambio.
Bueno, a lo que iba. Resulta que en el purgatorio no te queman, tampoco te pegan ni te torturan, ni siquiera te hacen rezar, no. No es necesario porque es tan aburrido que tú solito ya rezas y te das golpes contra la pared, con tal de que te pasen a calderas, o te dejen “subir” con el Padre a destilar aguardiente de orujo, que es su principal dedicación. Y en esas estaba yo, esperando sin nada que hacer, cuando me encontré con alguien que había sido destinado al mismo sitio que yo; Charles Darwin.
El pobre estaba desolado. Me explicaba que el motivo de su pesar no era tanto que el Diseño Inteligente se le hubiese mostrado de esta violenta manera, sino porque si las cosas eran como eran es porque el gallego tomó la decisión de que todo se rigiese según las leyes de la propia naturaleza, por no quererse mojar a la hora de crear un mundo a medida par el ser humano. ¡Era demasiado trabajo!
Lo cual dejaba al Sr. Darwin sin Teoría de la Evolución, o peor todavía, con una teoría a medias, artificiosa e insulsa, y además le dejaba sin el Dios modélico, todopoderoso (que esto sí que lo era, pero no lo demostraba), y omnipresente (que también lo era, pero también pasaba de ello), que le habían enseñado en los estudios teológicos que cursó y en la iglesia anglicana a la que pertenecía.
Le pregunté también qué hacía todavía allí, cómo es que no le habían dado destino, según mis cálculos en el infierno, donde debía estar pasando toda la eternidad. Y me contestó que el gallego no tenía muy claro qué o quién le habia dotado con atributos deíficos y que por lo tanto la teoría del Sr. Darwin aun tenía alguna posibilidad. Pero al Sr. Darwin no le satisfacía esta respuesta, por lo poco que encajaba en ella todo este tinglado.
A mí, que una vez cadáver, estas disquisiciones ya me parecían un tanto supérfluas, y ante las dos alternativas posibles que me quedaban para pasar la eternidad, a saber; cociéndome dentro de un caldero con  el Higway to Hell repitiéndose una vez tras otra, o fabricando orujo gallego con la banda de gaitas de Corcubión a toda leche por siempre jamás, decidí montar un buen sarao, para ver si podía por méritos propios, acceder a otra posibilidad, a otra vía, vedada normalmente para los demás. Y en mi cabeza ya empezaba a tomar cuerpo un plan.
(Continuará)

publicado en Como caído del cielo | 4 comentarios »