Archive for Agosto, 2006

La cara de Dios

Miércoles, Agosto 30th, 2006

Últimamente, entre mi andadura en el Camino de Santiago, ciertos compañeros de trabajo afines al Opus Dei, y conversaciones casuales con algunas personas sobre la fe, el catolicismo y las creencias personales, me he estado preguntando bastante a mí mismo por qué soy como soy (ateo) y por qué no me convencen los dogmas que desde pequeñito han intentado inculcarme.

Obviamente la formación personal de cada uno, influye sobre la toma de un camino (creencia religiosa o espiritualista) u otro (el pragmatismo científico quasi absoluto). Después de conocer a Darwin, Einstein, Hawkins, después de saber cómo funcionan las cosas más misteriosas, como por ejemplo, el milagro de la creación, a mí, personalmente me cuesta mucho creer en un señor con barba, de raza blanca, construyendo gente con barro y costillitas.

Sin embargo, me ocurre que cuando me dicen algo así como: “sólo si crees en algún tipo de vida después de la muerte, puedes ser sincero al observar unas normas o comportamientos éticos en esta vida, ya que dependiendo de cómo te portes aquí, lo pasarás de bien o de mal allá”, y contesto: “Sí, pero, yo como ser humano y de tendencia humanista, ya observo unas normas o comportamientos éticos, basándome en que no haré nada a nadie que yo no quiera que me hagan”, dudo de si, ese humanismo, no es precisamente una influencia de mi formación cristiano-católica.

De todas formas, a lo que iba es a que lo que sí tengo muy claro es que aunque pudiera confraternizar más o menos con la idea cristiana, con sus bases éticas de búsqueda del amor, igualdad, respeto, etc., en absoluto me trago la idea y el dogma católicos, basados en una serie de normas absurdas, caducas y caciquiles. Y gusta encontrarse con teólogos que no solo comparten esa idea, sino que la defienden e intentan expandirla. Así es como hoy he descubierto a Enrique Miret Magdalena, en un tête a tête con el payaso Leo Bassi. Aparece en el Pais.es y no es muy sabrosa, pero buscando en google sobre Miret, he encontrado esta interesante entrevista que os recomiendo a todos/as.

Paz, hermanos/as, y un par de perlas de Voltaire:

La esperanza es una virtud cristiana que consiste en despreciar todas las miserables cosas de este mundo en espera de disfrutar, en un país desconocido, deleites ignorados que los curas nos prometen a cambio de nuestro dinero.
La ignorancia afirma o niega rotundamente; la ciencia duda.

Habrá que matar, y mucho.

Martes, Agosto 22nd, 2006

AlatristeA poco que uno se fije, verá que Don Pablos, el apodo que he escogido para la bitácora, no es otra cosa que el nombre de pila del protagonista de la novela satírica por excelencia del Siglo de Oro Español, “La vida del buscón llamado don Pablos” de Francisco de Quevedo.

Pues sí, es que me encanta esa época de transición, donde se asentó la base de la nueva literatura española, además de la de la música y la pintura.

Así, por ejemplo, Lope de Vega separó la comedia del drama creando los primeros personajes graciosillos, que divertían a la gente y martirizaban a más de un notable.

España entraba en decadencia, el gran imperio donde nunca se ponía el sol, empezaba a desquebrajarse. Las guerras en Flandes, la piratería inglesa, los virreinatos en América, iban minando el poder económico del país, y como adobo de todo ello, una monarquía endeble y una nobleza inculta, acabaron por empobrecer una población que pronto tuvo que aprender a sobrevivir mediante la inteligencia, la rapiña y la oportunidad.

Es en esta época, con este contexto donde Arturo Pérez Reverte sitúa al Capitán Alatriste, con gran maestría narrativa y estilística, haciendo honor al maestro Quevedo hasta tal punto que lo hace participar en las novelas, siendo gran amigo de Alatriste.

Total, que estoy deseando ver la peli, a ver si estimula mi recuerdo de los libros y me hace pasar un buen rato con imágenes. Dice Agustín Díaz Yañes, su director, en una entrevista hoy en El Periódico, que le gustaría que esta película abriese el camino al cine histórico en este país (o amalgama de paises) que tanto tiene que contar. Estoy de acuerdo y también lo estoy cuando asevera que a los españoles les da miedo su pasado. También, también.

Como el Agua

Sábado, Agosto 19th, 2006

Camarón

Limpiaba el agua del rio
como la estrella de la mañana,
limpiaba el cariño mio
al manantial de tu fuente clara.

Como el agua.
Como el agua.
Como el agua.

Como el agua clara
que abaja del monte,
asi quiero verte
de dia y de noche.

Como el agua.
Como el agua.
Como el agua.

Yo te eche mi brazo al hombro
y un brillo de luz de luna
iluminaba tus ojos.

De ti deseo yo to el calor
pa ti mi cuerpo si lo quieres tu
fuego en la sangre nos corre a los dos.

Como el agua.
Como el agua.
Como el agua.

Si tus ojillos fueran
aceitunitas verdes,
toa la noche estaria
muele que muele,muele que muele,
toa la noche estaria
muele que muele,muele que muele,muele que muele.

Luz del alma mia divina
que a mi me alumbra mi corazon
mi cuerpo alegre camina
porque de ti lleva la ilusion.

Como el agua.
Como el agua.
Como el agua.

Como el agua.
Como el agua.
Como el agua.

Como el agua.
Como el agua.
Como el agua.

Moraleja y consideraciones finales.

Lunes, Agosto 7th, 2006

mochilas.jpg

Supongo que algo como estar 8 días caminando una media de 30 km diarios, con unos 9-10 kg de peso en la espalda, con un dolor de pies como no se consigue en ninguna sesión de rebajas, durmiendo poco y mal, en solitario durante un 70% del tiempo, da a cada uno que lo vive el material para extraer su propia moraleja. Esta debe estar relacionada íntimamente, casi con toda seguridad, con aquéllo en lo que más flojeamos.

En mi caso mi moraleja es la que sigue:

No sé cuántos pasos he dado, supongo que unos cuantos cientos. Pero no dar uno solo de ellos, aunque sea el pasito más corto, o aquél con el que casi te matas cuesta O Cebreiro abajo, es suficiente para no poder dar el resto de pasos que te llevan al final.

Dicho de otra manera, Para llegar a O Cebreiro hay que pasar por A Faba, para llegar a Triacastela, hay que pasar por O Cebreiro, y así sucesivamente.

En la vida, intentamos (o intento) correr demasiado en demasiadas ocasiones, y saltarnos pasos, que son imprescindibles para llegar. Ahí queda eso.

En otro orden de cosas:

El camiño está sucio por culpa de los peregrinos sucios. Después de pasar por una casa donde vendían frambuesas naturales, recién cogidas, el camino estaba diseminado de cajitas de plástico. Una pena.

El camiño te puede deparar sorpresas inesperadas, como la marta que ví salir apresuradamente de un maizal, o la ardilla que subió presta a un eucalipto. En el camiño hay que mirar más arriba de nuestros propios piés.

En el camiño puedes observar a gente muy mayor, chicas con sobrepeso, y todo tipo de personas con dificultades, hacer las etapas igual que tú, pero a otra velocidad. Párate a hablar con ellos, te lo agradecerán y aprenderás.

Del camiño se puede aprender o sentir la experiencia, o no, dependiendo, como siempre en la vida, de cuánto nos expongamos o nos abramos para ello.

Para mí, en resumen, ha sido maravilloso.

El camiño no es de los peregrinos, no es una autopista para el turismo, son senderos, carreteras, calles, que son usados por la gente que vive en los pueblos que atraviesas. No te quejes si hay bostas de vaca o si pasa un tractor, agradece que el camino sigue ahí, señalizado y saluda a la gente de esos sitios.

Día 8, Domingo, 6-VIII-2006 Del Monte do Gozo al Obradoiro

Lunes, Agosto 7th, 2006

Seis de la mañana, arriba. A lo de hoy no se le puede llamar etapa, ya que la distancia que nos separa de la meta es de 5 o 5 km y medio como mucho.

Nada más entrar en la ciudad con la primeras luces del alba, nos paramos a desayunar, rápido, un mero trámite, hay ganas de pisar la catedral y dar el objetivo por cumplido.

Finalmente desembocamos en la Praza da Inmaculada, donde se alza uno de los laterales de la catedral. Todo son sonrisas de los peregrinos con los que nos cruzamos. Saludos e incluso abrazos con aquéllos que más trato se ha tenido.

Antonio, Jesús y yo, nos hacemos una foto en el Obradoiro, al pié de la escalinata de la catedral. Es más que una foto, es como un cubito de caldo, que en su pequeño volumen, contiene todo el sabor de una sopa.

Con Antonio y Jesús

Nos metemos en la catedral, etc… Nos vamos a buscar la Compostela. Somos de los 10 primeros en conseguirla hoy.

Antes de empezar la misa del peregrino, Jesús se tiene que ir, su familia gallega ha llegado. Antonio se había despistado un rato con el móvil y no se ha podido despedir de él. Los dos contenemos las lágrimas, aunque a mí se me escapan después, cuando está de espaldas, como me suele suceder.

En la Misa del Peregrino, el cura nombra un montón de peregrinos, no sus nombres, si no su procedencia, y su punto de partida del camiño. Antonio y yo escuchamos al sacerdote decir “uno de Barcelona desde Ponferrada”, una sonrisa y una mirada cómplice entre los dos. A mi lado hay un escocés con falda verde y una gaita. De verdad.

Cuando acaba la misa, nos despedimos en la escalinata de la Praza das Praterías. Nos damos un abrazo y Antonio rompe a llorar. Yo cuando ya está bajando las escaleras.

Una vez más estoy en un hospedaje inmundo. El dueño tiene los pantalones con una colección de manchas de todos los orígenes y antigüedades.

Compro unos souvenirs y me paro en lugares estratégicos por si veo a Carmen. Aún tengo la espinita clavada por haber tirado para adelante sin habernos dado direcciones ni móviles.

La más rotunda soledad se va apoderando de mí a medida que van desapareciendo mis conocidos, y Santiago se va llenando de peregrinos, esforzados caminantes y ciclistas unos, meros turistas con coche de apoyo y ropa de domingo de recambio otros.

A los extranjeros que me reconocen del camino solo puedo dedicarles una sonrisa y un “hola” o un “hi” o un “ciao”. Este año aprendo inglés, fijo, esto no me puede pasar en Irlanda.

Adelanto un día mi viaje de vuelta. Echo de menos a algunas personas. Sobre todo a mi hija. También echo de menos mi flauta.

0 ampollas, 0 rozaduras, 0 km para Santiago.

El corazón lleno y pletórico y roto a la vez.

Día 7, Sábado, 5-VIII-2006 De Arzúa al Monte do Gozo

Sábado, Agosto 5th, 2006

Otra etapa de treinta y tantos km. Me he despertado a las 6, y he sido casi de los últimos.

DE

Al poco de caminar, me he encontrado con Antonio, el sevillano, y Jesús de Vitoria, pero gallego de nacimiento. Jesús viene de Roncesvalles y tiene 50 y tantos años.

Nada más que decir de una etapa, en la que he acusado el exceso de velocidad de los dos días anteriores. Me he ido arrastrando los 32 km, como un monigote, muerto de sed y cansancio. Pensaba que no iba a llegar, las plantas de los piés me dolían como si me las estuvieran estrujando en una prensa hidráulica.

Cuando hemos llegado al mojón indicativo de Santiago me he aliviado un poco, pero la escalada hasta el Monte del Gozo ha sido criminal. Cuenta la historia, que cuando los peregrinos llegaban a este enclave y divisaban a lo lejos las agujas de la catedral, lloraban de emoción.

El albergue es enorme, son barracones en plan militar con colchones viejos. Capacidad para 850 personas.

Se divisa un pavoroso incendio en una de las laderas que van a dar a Santiago, me han dicho que ha sido intencionado.

incendio desde el Monte do Gozo

La comida no es como en el resto del camiño si no en plan self service de autopista.

Por la tarde han controlado el incendio.

Estoy a 5,5 km de la plaza del Obradoiro.

0 ampollas, 0 rozaduras, 0 tendinitis, y un cansancio mortal. Gracias por estar ahí.

Día 6, Viernes, 4-VIII-2006 De Palas de Rey a Arzúa

Viernes, Agosto 4th, 2006

Como estoy en una pensión yo solo, decido levantarme más tarde, a las 7:30 e ir más descansado.

En principio me quedaría en Melide, a unos 15 km. Etapa corta y de descanso.

El camino a Melide es llano y agradable, entre pequeñas aldeas ganaderas. Me paro a desayunar en un albergue privado de un señor que es catalán. Un café con leche, un par de tostadas y a caminar.

A poco de llegar a Melide se encuentra el peregrino con el priemr mojón de A Coruña. Ya falta menos.

Mojón en Coruña

A las 11 estoy en Melide. Me voy directo a la pulpería Ezequiel, la mejor de Galicia y por ende, de España. 8 euros 1 ración de pulpo, una jarra de Ribeiro fresquito, café con gotas y pan de centeno. Me miro pisos por aquí, pero en seguida vuelvo a la realidad. El pulpo estaba delicioso.

A las 12 llamo a Maruxa y José, unos ex-propietarios de un bar de Barcelona cercano a mi trabajo, donde solía comer y qye son de y veranean en las cercanías de Melide.

Están comiendo en Lugo y nos veremos por la tarde en Arzúa. ¡Dios! El tramo que harán en tres cuartos de hora, yo lo he hecho en 3 días.

Me compro “Recos” unos dulces secos muy ricos. Me dan 1/2 kilo. Sigo caminando, y en un precioso puente hecho con piedras rudimentariamente talladas, me encuentro con un grupo de peregrinos que me impide el paso y me piden la contraseña para pasar. Les reparto media bolsa de recos. Me dan 1 barrita energética.

Dos horas y media después llego a Arzúa. Las 3:05 de la tarde. Albergue público lleno. Me voy a uno privado. 10 euros, quedan 2 plazas. Está limpio y bien organizado. Me ducho, lavo la ropa, y me voy a tomar una cerveza. A las 18:30 llegan José y Maruxa. No me dejan pagar. Me secuestran y me llevan a su casa en una aldea perdida entre Arzúa y Melide. Me ponen de todo de comer, café, me acabo una botella de orujo casero que tenían empezada… o sé hablar. Me enseñan el jardín. Me devuelven al albergue en un estado lamentable.

petirrojoarzua.jpg

Estoy a 38 km de Santi.

0 Ampollas, 0 rozaduras. Nasío pa andá.

Día 5, Jueves, 3-VIII-2006 De Ferreiros a Palas de Rey

Viernes, Agosto 4th, 2006

Hoy hemos salido muy temprano. La historia es llegar hasta Palas de Rey, para que al día siguiente la etapa de Melide sea solo de 15 km y tener el resto del día para digerir el pulpo y descansar. Estaremos a 2 jornadas de Santiago.

camiño.jpg

Mi amiga empieza a tener problemas en un talón y me dice que vaya tirando, ya nos veríamos en algún punto clave.

Para cuando llego a Portomarín ya le he sacado tal ventaja que me da tiempo a almorzar y no la veo llegar. Ha sido otro tramo con chubasquero. Continúo el camiño.

La etapa de hoy es de 34 km sin subidas ni bajadas especialmente difíciles. Aldeas, hórreos, bucólicos paisajes.

Palas no llega nunca. Se me hace eterno, Las ampollas y rozaduras amenazan con aparecer. Los mojones indicativos que están plantados cada 500 m tardan en llegar entre uno y otro. Los gemelos avisan. Las plantas de los piés parece que se van a abrir.

A unos 10 km de la meta y a las 12:30 me encuentro al peregrino sevillano del pulpo esperando que abran el albergue de Ligonde. Tentación de quedarme con él. Le saludo, intercambiamos cuatro opiniones y continúo. Solo son 10 km más. Llevo casi 8 horas caminando.

En el siguiente pueblo, una furgoneta se lleva las mochilas de toda una familia. Casi arrastrándome a la llegada a Palas de Rey me adelantan igual que se adelanta a un caracol. Claro, yo llevo 9 o 10 kg a las espaldas y 32 km en los piés.

El albergue está lleno. A estas alturas esto ya está masificado. Hace tiempo que casi todos los posibles caminos han confluido y se nota. Me pongo a buscar hostelerías. Doy con una libre. 15 euros, baño compartido. Habitación para mí solo. No hay el ambiente del albergue, pero otros peregrinos que conozco acaban alojándose aquí también. Todos coinciden en que la etapa ha sido muy dura para los piés.

Como bien, ceno bien, actualizo la web. Justo en la puerta de la pensión está el mojón indicativo informando que quedan 65 km para Santiago. Y mañana: ¡Pulpo!

No tengo ampollas, ni rozaduras, ni tendinitis.

He llevado todo el camino unos gallumbos prendidos de la mochila para que se sequen. Me temo que mañana tendré que hacer lo mismo con la ropa de hoy.

Día 4, miércoles, 2-VIII-2006 de Triacastela a Ferreiros

Jueves, Agosto 3rd, 2006

La noche anterior he quedado con Carmen, una de las chicas de Madrid para ir juntos en el camino, ya que según ella lleva mejor ritmo que sus compañeros.

La jornada de hoy transcurre toda por agradables senderos rurales. Una tranquilidad solo interrumpida por el bullicio de Sarria.

prado.jpg

Un par de paradas para comer algo y beber.

Pasamos el mojón indicativo del Km 100. En 3 días llevo unos 105 Km en mis piés.

Con Carmen en el km 100

Una foto con Carmen dejará constancia del hecho.

Justo cuando los piés empiezan a quejarse llegamos al albergue de Ferreiros. Está completo y nos toca dormir en el suelo.

Nada más llegar aparece un sevillano preguntando ¿Quién quiere encargar pulpo para luego en el bar?, que si no se encarga no lo hacen. La pregunta es contestada por 8 manos casi al instante.

No tengo ni una ampolla ni rozadura.

Día 3, Martes, 1-VIII-2006 De O Cebreiro a Triacastela

Jueves, Agosto 3rd, 2006

Hoy me he levantado un poquito más tarde, a las 7, aunque he visto a todo el mundo levantarse entre las 6 y las 6:30. Cuando he salido del albergue he visto un anticipo de lo que iba a ser la etapa: Había una niebla espesa que se convertía en llovizna. Calabobos, vamos, y yo soy uno de ellos.

Así que a sacar la capolina. Mierda de capolina, y tonto yo por no haberla abierto antes de salir. Y cómo se suda dentro!. El caso es que tiene una forma rara con la que no me siento cómodo.

En fin, a caminar, que me esperan 20 Km de caminos rurales. Empiezo mal, me voy durante 20 minutos por la carretera, y resulta que no veo por allí señalización alguna del camiño. Me tengo que dar la vuelta hasta el albergue y volver a empezar.

Bueno, bueno, casi no se ve, y yo por un camino rural de algún lugar de Galicia y solo. Brrr. Ríete de la bruja de Blair. ¿Y si se me aparece un Rajoystru, especie de trasgu muy malo?

Con niebla hacia Triacastela

Si ayer me quejaba de exceso de asfalto, hoy mis espinillas y pies están al rojo vivo a causa de las bajadas pronunciadas, llenas de grandes trozos de pizarra resbaladiza.

Le he dado mucha caña, estoy llegando al final, a Triacastela, después de atravesar casi solo un paísde elfos, meigas y trasgus.

Son las 12. Esto a pesar de haber caminado 20 minutos de más.

A 500 metros del albergue de Triacastela, se me enrolla un señor del pueblo para que le compre un bordón (palo de caminar), que él mismo talla con un cuchillo de los de La Matanza de Texas. Con tan exquisitos argumentos no puedo más que acceder a tan amable invitación. Me pide 1 euro y la voluntad. Le doy 1,70.

De todas formas, para las bajadas me irá bien, y para ahuyentar a un posible perro tonto. Como aquí pastorean vacas, los perros pastores son tamaño Chewakka.

Por cierto, hoy me he encontrado a Santiago Apóstol en persona, que ha venido a darme ánimos en el camiño. Era un peregrino con barba, que venía en contradirección. Portaba un gran cuerno colgado del pecho (lo juro), y al darnos el típico “buen camino” ha cogido el cuerno y lo ha hecho sonar con fuerza (lo juro, lo juro).

En el albergue he comido con unos chicos de Madrid y con un señor de 72 años que está haciendo el camino desde Francia, él solo, después de que sus compañeros se esfumaran uno a uno sigilosamente durante la noche en un albergue en Navarra. La hostia. Lleva en el camino desde el 26 de junio!. Me ha dicho que mi Santiago no era otro que el párroco de O Cebreiro.

Me quedan 131 Km.