Día 2, Lunes, 31-VII-2006 De Villafranca del Bierzo a O Cebreiro
Hoy ha sido una de esas etapas en las que te planteas los 4 enigmas básicos de la vida:
1- ¿Qué hago yo aquí?
2- ¿Por qué hago yo esto en mis vacaciones?
3- ¿En qué feliz momento dije: Voy a hacer el camino?
4- ¿Dónde están los otros peregrinos?
Y como le sucedió a Jesús en el desierto, se te presenta el demonio tentándote, pero aquí en forma de taxi o de autobús. Eso sí, la tentación desaparece en el km 24, cuando despuès de machacarte la planta de los pies en el asfalto, te encuentras en un camino de tierra y piedras tuercetobillos.
Todo el recorrido transcurre entre tranquilas aldeas con la N-VI sembrada de castaños y nogales. Siempre un río a tu izquierda.
En Faba, a 4 km de O Cebreiro casi me atropella un grupo de vacas peregrinas. Digo peregrinas por lo peregrino de su existencia. De hecho, en O Cebreiro me he comido una congénere de ellas.
O Cebreiro es un precioso pueblo de tejados y paredes de pizarra. Hay unas 7 casas, 6 de ellas restaurantes y hospederías. En las tiendas de souvenirs hay música celta en los altavoces. Y es que no en vano, este es el primer pueblo de Galicia.

En él, en la cima más alta del pueblo, hay un cruceiro donde los peregrinos clavan una moneda en la madera de la cruz. Yo he clavado una pidiendo un deseo.
Hoy he tocado un poquito el whistle, en la montaña, a solas. Qué bién!.
Santiago me espera a 151 km, casi 60 menos que al comenzar.